Centro Cultural y Social EL BIRRI

“Vamos pisando la tierra como bailando, como sembrando; al barro lo usamos para construir y si el suelo está seco lo regamos de comunidad para que germine tanta mano, tanta pata, tanto cuerpo. Tantos cuerpos caminando sobre la tierra y no más alto que eso, que si los ojos de todos están a la misma altura, nos miramos, nos pensamos y nos hacemos colectivamente, con los demás. Es nuestro modo de darnos cultura, de darnos libertad, de darnos vida”.

Así escribíamos, colectivamente, el comunicado que invitaba a las jornadas motivadas por el ENECA, por la recuperación de los espacios públicos, el último 8 de octubre. Cuerpos caminando una transformación, sosteniendo lo público en el espacio desde la producción cooperativa, inundando de risas la tierra caminada, la estación abandonada por la voracidad destructiva de un capitalismo que devastó a pueblos enteros, culturas, identidades. Desde entonces la estación es un territorio de encuentros para abrazarse, reír, resistir y crear. Repiqueteando los niños la lata, el
tambor que dice Birrilata, que suena así, como tarro, bullicio del campito baldío y de patitas descalzas pisando el adoquín.

El Birri es territorio de afectos. Es territorio de acción y florecimiento de las luchas en una ciudad que invisibliza las construcciones populares, la fuerza y organización de los de abajo por la creación de identidades territoriales. Una ciudad que desplaza a sus pescadores de sus formas de vida, a sus trabajadores de sus puertos y a sus barrios de su identidad (ferroviarios, obreros industriales, desplazados del norte del país). En una provincia pionera de los procesos de  deforestación, de la destrucción de sus montes nativos (con La Forestal como ícono), una provincia que destruye sus tierras para una economía de exportación.

Una historia de explotación irresponsable que excluye a la tierra de sus hijos, con gobiernos obsecuentes con el modelo neoliberal, inundador, que develó su rostro más cruento cuando el agua recuperó su cauce histórico arrasando nuestros barrios.

Porque entendemos que para la transformación es necesario recrear nuestras identidades, recuperar valores, crear otros, viviendo nuestras diferencias y andando de la manera que elegimos, nos hermanamos en la insistencia de un 2do ENECA – EL BIRRI expresión colectiva. El acontecimiento artístico es una acción territorial (Avanti), el teatro se hace pueblo (Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano), nuestras palabras no tienen intermediarios (Feria del Libro Independiente Autogestiva), el Nuevo Cine Latinoamericano tiene que ser el cine de la nueva Latinoamérica (Festival de Proyecciones Dalemanija) y la tierra es de quien la trabaja (Poner el Cuero - encuentro con el Movimiento Nacional Campesino Indígena). A estas afirmaciones que dibujan las banderas de lucha del Birri se suma la lucha por nuestro carnaval, creado desde abajo, con las agrupaciones de carnaval autónomas de la ciudad, de nuestro barrio, en una manifestación endiablada, revolcada y popular.

Bajo la estrella del padre del Nuevo Cine Latinoamericano, de una verdadera revolución del lenguaje, en el territorio que parió su primera experiencia de arte colectivo (Tire Dié), sobre esa misma estación, sobre esas mismas paredes, y ante el avance por una posible clausura de nuestro espacio, Fernando esgrimió: “Nadie tiene derecho –ni el rey ni el papa ni el general- a impedir a un niño que crea que las mariposas son estrellas que vuelan, nadie tiene derecho –ni el que pisa con el pie diestro ni el que pisa con el pie siniestro- a caminar aplastando los malvones, nadie –ni el que vive en la cueva o en la intendencia o en la casa rosada de vergüenza- puede arrogarse insolentemente el derecho de llevarse el índice a la boca y ordenar el silencio en el concierto de ruidos, rugidos, suspiros, himnos, alaridos, llantos y canciones amorosas del mundo. Nadie.”

 
Copyright © 2011 EL BIRRI. Designed by Wpdesigner, blogger templates by Blog and Web